El proceso de fabricación de las telas requiere de tiempo, paciencia y dedicación. Este consta de seis fases:

1 Preparado de los conos, primer urdido y reservas

Las materias primas (algodón y lino) llegan al taller en forma de conos de color crudo. Se colocan en la fileta de modo que todos los hilos pasan por el urdidor, donde quedan agrupados y listos para preparar las reservas, y se retiran manualmente. Las reservas son las zonas de los hilos cubiertas con trozos de plástico, anudados fuertemente para que durante el teñido, el tinte no penetre en su interior. De este modo se consiguen los característicos dibujos que forman flechas o combinan varios tonos, y el proceso artesanal produce que el teñido sea ligeramente irregular y difuminado en sus bordes. Esta fase dura 1 día de trabajo.

2 Teñido de las fibras

Las fibras agrupadas se tiñen en una caldera que en pocas horas dejará el algodón teñido de forma uniforme con el tinte deseado. Después de teñidos, se les quitan los plásticos de reserva.

3 Secado

Se llevan las fibras a la azotea del taller, donde hay barras donde se pueden colgar para que sequen sin enredarse. Pueden tardar entre 4 y 10 días en secar perfectamente.

4Segundo urdido

Una vez teñidos y secos, los hilos se colocan manualmente en el urdidor. Esta parte dura 3 días porque los hilos se han de ordenar uno por uno. Es importante hacerlo así porque si no están colocados correctamente, la tela final no se corresponderá con el dibujo deseado.

5 Telar

En el telar, los hilos se tejen “a la plana” (tafetà), usando lino crudo como trama. El volumen de producción habitual es de 40 metros tejidos al día.

6 Repasado

Una vez tejida la tela, ésta sale de la máquina enrollada en forma de bobina. En otra máquina se cuentan los metros y con una luz se inspeccionan los posibles defectos, para dejarla lista para su comercialización.

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