¿Qué es el ikat?

Las telas de lenguas mallorquinas se elaboran mediante una técnica conocida en sus países de origen como ikat o ikkat. La denominación ikat se refiere tanto a la técnica de producción de tela, como a las piezas que han sido fabricadas con dicha técnica.

Esta técnica milenaria de producción de tejidos se caracteriza por el teñido de las fibras por reserva, que consiste en practicar unas ataduras que impidan que el tinte penetre posteriormente en zonas determinadas. Después se tiñen y posteriormente, cuando se va tejiendo la pieza, va apareciendo el dibujo, en función de la posición que se hicieron las ataduras, y los colores utilizados. De esta manera, ambas caras de la tela presentan idéntico dibujo.

El origen del ikat es impreciso, por lo que se barajan varias hipótesis sobre la fecha y procedencia exactas. La teoría más aceptada afirma que probablemente se desarrolló en varios lugares de forma independiente, ya que se han encontrado ejemplos de telas producidas con técnicas similares en lugares tan dispares como Afganistán, Indonesia, Colombia o México. En el año 500 AC, en el sur de Indonesia ya existía una cultura téxtil y arraigada que sigue en evolución, y que por entonces ya fabricaba ikats de seda y batik.

¿Cómo llegó a Mallorca?

La vía de entrada de esta técnica a Mallorca, se hizo con toda seguridad a través de la Ruta de la Seda: Asia y Europa estaban conectadas a través de China, que por entonces fabricaba seda de gran valor comercial. Esta ruta, que nació con los viajes de los mercaderes en el siglo V-VII, estuvo en auge durante el imperio romano, para consolidarse como una de las vías de llegada de mercancías, especias y técnicas de fabricación de diversos productos, entre ellos las telas, aproximadamente en el siglo XIII.

Desde Francia e Italia, países en los que se había perfeccionado la técnica y hecho muy popular entre la realeza, el ikat llegó a Mallorca. Debido al carácter perecedero de los tejidos, las lenguas de seda mallorquinas más antiguas localizadas en la isla datan del siglo XVIII y sugieren influencias de ambos países.

Los ikats siguieron fabricándose en Europa hasta después de la segunda Guerra Mundial, pero Mallorca es el único lugar de Europa donde aún perduran. La condición de insularidad del archipiélago fue fundamental para aislar la técnica del resto de la península, que sobrevivió adaptando a su maquinaria local, su forma de trabajar, y sus características a la técnica, haciendo del ikat mallorquín un elemento con identidad propia, empezado por el nombre, donde se la conoce como “tela de lenguas” (tela o roba de llengos o tela de llengües)  haciendo referencia a los diseños que recuerdan a las llamas o lenguas de fuego (flammes).

 

Imagen: Retrato con pastel de la última reina de Francia, la archiduquesa Maria Antonia de Austria, Jouseph Ducreux (1769), Museo Nacional de Versalles. En las mangas, detalle del dibujo realizado con la técnica del “chiné a la branche”, variante ikat muy popular en Francia por la época. Como tendencia decorativa llegó a Mallorca para seguir su evolución hasta llegar a las “robes de llengües” que conocemos.

Las llengos en Mallorca

La popularidad de las teles de llengües en Mallorca ha tenido un carácter variable, debido a los vaivenes comerciales, los procesos de producción y otros factores económicos que condicionaron el desarrollo de este producto por parte de la industria textil local de cada época desde su llegada.

A principios del siglo XVIII se utilizaban lenguas de seda en la mayoría de casas acomodadas de Mallorca, y ocasionalmente para indumentaria (civil o religiosa). Era muy usual vestir la cama con doseles, cortinas y cobertores, que se confeccionaban con estos tejidos. En este siglo previo a la industrialización, producir telas era muy costoso. Con la llegada de los telares mecánicos, y también con la preferencia por fibras textiles alternativas a la seda (algodón, lino y cáñamo), las lenguas pudieron llegar a todos los estratos de la isla.

Ya en el siglo XX, la influencia del turismo impulsó que las llengos se revalorizaran e identificaran como producto propio de la isla, formando parte de su patrimonio cultural. Su carácter emblemático le ha otorgado gran popularidad, lo que ha dado pie a imitaciones y falsificaciones hechas fuera de la isla.

Hoy en día, apenas quedan unos pocos talleres en la isla dedicados al arte de tejer telas de lenguas de forma artesanal, por lo que se puede decir que en cierto modo, las telas típicas mallorquinas está en peligro de extinción. El trabajo de Teixits Riera, en este sentido, se centra en perpetuar un producto y una técnica que requiere paciencia, habilidad y conocimiento histórico, valores olvidados en la industria textil actual. Su máxima es mantener viva esta técnica artesanal y difundir el carácter único que rodea a estas telas mediterráneas tan especiales.

Imagen: Sillas y sofá con dibujo en “flamme”. Casa del Marqués de Campofranco (Palma de Mallorca). Fotografia realizada en 1915. Fundació Institut Amatller d’Art Hispànic. Arxiu Mas, Barcelona.

Más información

  • Colaboración entre Teixits Riera y el pintor Miquel Barceló, para la exposición “Flàmules: les teles de llengües a Mallorca” (noviembre 2009) Leer
  • IDI: “Una mirada oberta a la història” Leer
© Fotografías: Flàmules: les teles de llengües a Mallorca. IDI (Institut d’innovació Empresarial de les Illes Balears)
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