El término “mediterráneo” va más allá de definir un tipo de dieta o tendencia decorativa: es una forma de entender la vida. Los beneficios de las comidas compartidas, las celebraciones y tradiciones con siglos de historia hacen de este estilo de vida algo apasionante, y que suma adeptos día a día.

Fuera de los núcleos más poblados, el ritmo de la vida se ralentiza. Las distancias se hacen más cortas, predomina la tranquilidad, el trato cálido en los mercados, las bicicletas, el bullicio en las calles cuando se pone el sol. La simplicidad es uno de los pilares básicos, y se aplica a todo: gastronomía, ocio, hasta decoración… Por todo ello, el estilo mediterráneo es el de las pequeñas grandes cosas.

La decoración mediterránea es la es el reflejo de la cultura sencilla que practican y sienten quienes viven allí. Te damos las claves:

La decoración mediterránea en 10 claves

1Luminosidad

La luz del mediterráneo es única, esculpe los paisajes y marca los ritmos de sus habitantes, contagiando calidez y energía a la vida cotidiana. La luz natural, así como la cercanía del mar, son los dos motores que marcan las estaciones del mediterráneo y se reflejan en la decoración.

2Materiales nobles

La decoración mediterránea aboga por la simplicidad: La madera, para los muebles, la piedra, para paredes y algunas piezas como picas y lavabos, y cerámica, para elementos decorativos, suelos, revestimientos y azulejos… Materiales que ofrece la naturaleza que resultan básicos para construir un ambiente que transmita rusticidad y serenidad.

3Fibras naturales

Para contrastar con los materiales cerámicos, piedra y madera, está la calidez de las telas hechas con fibras naturales, casi siempre una mezcla de algodón y lino. Las ventanas se visten con textiles, así como las mesas y muebles con mantelerías y tapizados con motivos típicos de las islas: las telas de lenguas. La llata, el mimbre o la cuerda también se tejen en banquetas y sillas, tan cómodas como resistentes.

4Productos locales

Materiales como el marès, el yeso y la piedra mallorquina son muy usuales en la construcción de la casa mediterránea, y para la decoración, hierro forjado, menajes de barro, cristal soplado, la piedra local para encimeras…. llevado a la gastronomía, la misma apuesta se aplica a la cocina con productos de temporada y con ingredientes locales, para una experiencia que te sumerge en la cultura isleña.

5Paleta de colores

Los interiores están pintados de blanco para que refleje mejor la luz y transmita calma, en contraposición a los muebles y vigas, que suelen ser de madera robusta y oscura. Los materiales de construcción, de gama neutra (terracotas, grises, ocres, piedra), contrastan con los colores vivos de los textiles: Los azules, rojos y verdes, son los colores más típicos de las telas mallorquinas.

6Exteriores con vida

El clima templado predomina la mayor parte del año, favoreciendo las relaciones sociales. Las terrazas y patios cumplen una función esencial en el ritmo de sus habitantes: las casas mediterráneas extienden sus espacios hacia el exterior, llevando las charlas y reuniones fuera y convirtiendo a los jardines o porches en una habitación más de la casa.

7Interiores sin artificios

La premisa es simple: pocos muebles (los esenciales), hechos con materiales nobles, una paleta de colores concreta y luz que aporte amplitud a los espacios. La belleza de la decoración atemporal reside en la elección de pocas piezas pero bien escogidas y en las cualidades de los materiales. El resultado es un ambiente que invita al descanso y a la serenidad.

8Puntos de encuentro

La casa mediterránea está planteada para disfrutarla y sobretodo en vivirla en compañía. Es muy habitual disponer cocinas amplias con una gran mesa que permita comer en familia, así como tener chimenea y disponer entorno a ella los asientos como balancines o taburetes. Cualquier rincón del comedor, terraza o porche es el escenario ideal para disfrutar en compañía de una copa de vino.

9Piezas con historia

El mediterráneo ha sido cruce de culturas desde tiempos inmemoriales, que ha dejado su legado en el carácter de sus habitantes y en lo que les rodea. La arquitectura y decoración mediterráneas destacan por su estilo austero, y por el valor que se le da a las piezas antiguas: cantaranos, balancines, butacas o incluso herramientas del campo pueden ser piezas clave en la construcción de ambientes que respira historia y espíritu mediterráneo.

10Sencillez

La sencillez es decoración coherente con el entorno: luz natural, sin artificios, materiales naturales, más baratos y sostenibles. Hacer la vida más sencilla para disfrutarla mejor es el único secreto de la cultura mediterránea que practicamos ¡y que recomendamos al 100%!

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